Montañas de nieve en las calles, hielo traicionero en las aceras, charcos del tamaño del Baikal a la salida del metro, oscuridad, cambios de sueño, mala leche. Winter has come. Adaptarse o morir.
Que no cunda el pánico. Aquí os traigo unos consejos de supervivencia contra el clima moscovita, y os aseguro que si los seguís a rajatabla, no va a haber invierno que se os resista. Atentos.
1. VESTIMENTA
Hay un par de prendas imprescindibles para pasar el invierno. Hablo, por supuesto, de los pantalones térmicos, más conocidos como pijamillas de la época del oeste. Creedme, os pueden salvar la vida. Llevad uno siempre a mano. Tampoco olvidéis unos guantes, las botas de cuatro kilos y medio para andar por los parques, la camisetilla interior de algodón que mamá nos echó en la maleta, un jersey de lana que desafíe todas las tendencias de moda, orejeras, o gorro de ruso… o algo para que no se te congelen las orejas. También es imprescindible ponerse una buena bufanda de dos metros de largo por medio de grosor. Más o menos tenéis que quedar así:

2. SUPERVIVENCIA CALLEJERA
Ojo al suelo. Como en los tiempos de Humor Amarillo, cuando los chinos pasaban la prueba de las zamburguesas, las calles moscovitas están plagadas de tramos de hielo resbaladizo. Pocos lo saben, pero el gran Chiquito de la Calzada copió -sí, copió- su famoso paso ligero de su época como guerrillero en la División Azul hace ya unos añicos. Los hospitales civiles estaban llenos de gente que se resbalaba por las calles y que ya nunca más volvería a sentarse.
Afortunadamente, hay unos cuantos métodos para evitar la caída. En primer lugar, intentad siempre ir acompañados por la calle. Charlad amistosamente y en el momento que notéis el fatídico resbalón, agarraos fuertemente al abrigo de vuestro amigo. Eso amortiguará la caída, y suavizará el ridículo, ya que la gente no se reirá sólo de vosotros. También os aseguraréis que el incidente quede en secreto y nadie saque el tema en mitad de una cena para dejaros en evidencia.
Para las chicas, es imprescindible llevar tacones de montaña. Y no intentéis competir con las rusas a ver quién va más rápido. Os aviso, son buenas. Tened en cuenta que las hay campeonas del mundo del tema.

3. CUIDADO CON EL COCHE
Ojo con eso de “bueno, lo dejamos aquí y ya mañana venimos a por él”. Puede que pasen cosas.

También es importante llevar cadenas para las ruedas o llenar bien el tanque, sobre todo si vas de viaje. No vaya a ser que acabemos en situaciones un tanto comprometidas…

4. NO DESCUIDAR LA HIGIENE
No olvidéis bañaros a pesar del frío. La gente, sobre todo en el metro (insisto en esta cuestión) lo agradecerá y veréis como vuestra reputación crece en la misma medida en que crezca vuestro gasto en desodorante. Podéis incluso acudir a las piscinas rusas a daros un bañito. Mirad que buena pinta.
5. OJO CON EL TRANSPORTE PÚBLIO
Procurad ser cuidadosso con los horarios, sobre todo si vais a pillar el autobús. No vaya a ser que tardeis un poco más de la cuenta y os quedéis con esta cara.

6. HIDRATAOS
El combustible es importante os proporcionará esa calefacción extra para las duras tardes callejeando por Moscú. Hablo, por supuesto de bebercio. Vinillo, cerveza, vodka… cualquier cosa es buena -en su justa medida, ejem- para “calentar el alma”. También está la opción de mezclarlo todo en una rica y fresquita sangría, por supuesto…
Y recordad… el próximo jueves tendréis una gran oportunidad para ello. 
